En 1847, don Juan Manuel de Rosas gobierna la Confederación Argentina desde Buenos Aires con mano férrea. Algunas provincias se alzan en su contra y forjan una alianza con el fin de derrocarlo. En esa época de conflictos sangrientos, lealtades e intrigas, la joven Fiona Malone sólo espera enamorarse, como lo ha hecho su amiga Camila O´Gorman. Pero un apuesto y enigmático hombre, don Juan Cruz de Silva, perteneciente al círculo íntimo de Rosas, se cruzará en su camino para desbaratar sus planes. Fiona Malone pronto se verá atrapada en un mundo de odio, pasión, intriga y peligros que rodean a un hombre de la talla de Juan Cruz de Silva.
Hacía tiempo que deseaba leer este libro. Había leído los dos tomos de Indias Blancas de la misma autora y me habían resultado fascinantes de principio a fin. Confieso que me sentí desilusionada al terminar Bodas de Odio. Me esperaba una historia romántica, por supuesto pero no me esperaba sólo una historia de amor. El desarrollo de la novela se centra en la relación de amor-odio entre Fiona Malone y Juan Cruz Da Silva y en algunos momentos se vuelve repetitiva. Ella al comienzo parece una chica indomable, feminista y con opiniones muy fuertes pero que termina cediendo por la tentación carnal. Y ese es un punto en el que deseo explayarme. Las escenas de sexo son muy explícitas pero lo que me molestó no fue eso, sino el número. ¡Hay demasiadas! Esperaba que hubiera más detalles respecto a la época histórica, a la posición de las mujeres a mediados de siglo XIX pero todo eso queda eclipsado por la relación carnal entre Fiona y Juan Cruz. Y me sentí decepcionada por el personaje de Fiona. Parecía ser muy interesante y por momentos, tiene diálogos brillantes pero finalmente termina aceptando su posición de "esposa de". Pero, a pesar de todo, fue una lectura entretenida y que capta de forma precisa la forma de vida de esa época.






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